En el nuevo milenio el CMLL habia tomado las decisiones necesarias para
generar un boom de grandes dimensiones, pero también, durante
el desarrollo de este, no habia tomado las suficientes previsiones para
prolongarlo, y tambien, habia tomado las decisiones necesarias para
acelerar un procedimiento que tarde o temprano, de manera natural,
hubiera sucedido, esto es, perder la hegemonía de la industria.
El CMLL pago muy caro el no haber promovido a los luchadores de casa, y en lugar de ello, haber privilegiado a elementos independientes y extranjeros con poco arraigo en la empresa. Hay una razón muy poderosa para que el "local boy", y el estilo de la empresa que monta la función, sea el predominante, el que se imponga ante los elementos y estilos foraneos, pero en aquel momento el CMLL no lo entendio asi y vieron únicamente al factor taquilla, sin darse cuenta que estaban dedicando semanas de promoción a foraneos en lugar de apuntalar la casa propia -quienes habian sido los que a final de cuentas generaron el boom, no los independientes-.
Las consecuencias de lo anterior fueron que surgieron acusaciones acerca de que había bajado el nivel de exigencia de la empresa al dar cabida a luchadores que iban desde L.A. Park hasta Grond XXX, y que el estilo de lucha se había relajado en pro de uno lleno de clichés y poses. No paso mucho tiempo y comenzo la crisis de la empresa, tanto en audiencias como en estilo, los foraneos, un vez que vieron que su popularidad iba en declive, huyeron dejando a la empresa en franca decadencia y llevandose consigo lo que aun les quedaba de estatus de "estrellas", mientras que los coliseinos padecian de que el problema se había quedado en casa y es que ahora existia la percepción de que quienes se quedaron, a pesar de ser buenos prospectos, eran elementos de medio cartel, escalones y/o aliados de segunda categoria de los foraneos.
El CMLL no hizo lo necesario para admistrar su boom, el éxito de sus estrellas, y mucho menos preparar el ascenso de nuevos coliseinos. Era fundamental promover a los luchadores de casa y darle a los luchadores independientes únicamente el rol de personajes eventuales que les corresponde y no el de las más grandes estrellas, haber hecho las cosas bien, hubiera dado tiempo para, tal vez, llegar al punto de que Volador Jr. fuera un némesis creible de Místico, ver a La Sombra distanciandose del estilo del luchador aereo convencional y ver a Máscara Dorada como la perfección de ese estilo. Tarde o temprano la empresa iba a perder el liderazgo, pues es un proceso natural, pero debido a las politicas que asumió la empresa, se acelero dicho declive y sin que existiera un relevo generacional creible.
La situación de mala imágen de la empresa, a veces justificada, pero la mayoría de veces irracional, potencializa esta situación, pues si bien es cierto en aquel entonces el elenco que se quedó en la empresa era percibido tal y como aqui se ha descrito, eso era debido a que la empresa asi los había promovido, pero, desde entonces y hasta la fecha cualquier luchador de la empresa es tildado de "bulto", "recomendado", "luchador sin talento", "estrella a la fuerza", etc., o bien, se utiliza contra ellos las mismas críticas de hace dos años, aún y cuando las razones que dieron origen a dichas críticas, ya para este momento hayan desaparecido.
Asi las cosas actualmente existe un mayoritario porcentaje de aficionados y un sector de la prensa que nunca va a reconocer que en el CMLL hay buenos luchadores. Los aficionados y prensa pueden ponerle miles de calificativos negativos al elenco actual del CMLL, y estos calificativos solo van a desaparecer "por arte de magia" cuando esos mismos luchadores, por el motivo que fuera, salgan de la empresa y pasen entonces de ser "recomendados sin talento, estrellitas y luchadores que nos quieren imponer" a "grandes luchadores, con talento desperdiciado cuya partida es una gran perdida para el CMLL y que ahora, fuera de el, van a demostrar su enorme talento" Este hecho devela un doble criterio, impide que exista un analisis objetivo hacia los luchadores y lanzamientos del CMLL debido a que estos son juzgados con una irracional critica de "machote". Lo anterior sucede desde el repudiado Mistico y el amado Sin Cara hasta el nepotista Astro Boy y el talentoso Arghos, sucede a todos los niveles, e incluso, un ejemplo reciente sería el caso de un luchador previamente programado al cual se le asigna un nuevo personaje para relanzarlo, hecho que genera reacciones opuestas dependiendo de quien hace el lanzamiento; si lo hace Triple A -Drago- es bueno pero si lo hace el CMLL Titán y Tritón- es malo.
Poco a poco va quedando más clara la conjunción de elementos que hacen que la empresa se encuentre en una situación complicada; errores de promoción, imágen negativa hacia la empresa y sus luchadores, existencia de un doble criterio, una campaña publicitaria respaldada por medios y otras promociones en contra del estilo de lucha que promueve el CMLL, la existencia de un mercado más grande y exactamente opuesto a lo que promueve el CMLL y en consecuencia, la imposición de un nuevo formato de lucha. Todos esos problemas en lo individual ya son razones más que suficientes para meditar, la conjunción de todos ellos hace muy compleja la situación y la presencia y éxito de la WWE termina por potencializar todos estos males.
He dicho que WWE trajo consigo una propuesta muy exitosa, una fórmula con una diferente idiosincracia que le ha gustado mucho a los mexicanos, y que a nivel de promoción, ha revivido en la mente de los promotores, la idea de que modificando el formato de lucha, se conseguirán buenos resultados, al grado de que ahora ese formato es el dominante en México.
Las voces a favor de la extinción del formato tradicional son muchas, y eso afectamente directamente al CMLL, más aún cuando empieza a verse un daño colateral en la manera en que vemos y percibimos la lucha libre, por ejemplo, los grandes eventos y las funciones ordinarias. Anteriormente los aficionados podiamos esperar una buena lucha, o una buena combinación, en cualquier día de la semana, de hecho, varias de las luchas que en el pasado fueron conocidas como "la mejor del año" sucedieron en eventos ordinarios y no en algo parecido a lo que ahora conocemos como "grandes eventos" El anterior formato permitia que si bien es cierto existian carteles de clase "A", "B" o "C" también pudiera darse, en cualquiera de ellos, una buena lucha y esto daba la oportunidad a los aficionados de acudir a cualquiera de estas funciones con la esperanza de ver una buena lucha ¿y porque no? la lucha del año.
En el nuevo formato no sucede lo anterior, en el nuevo formato se cree que una función ordinaria es solo la vitrina para desarrollar una historia, importando poco o muy poco, si hubo o no una buena lucha, eso es lo de menos, lo que importa ahora es el desarrollo de la historia. Estamos llegando a un punto en donde tal y como sucede en las grandes empresas de los E.U., en el futuro sean muy raros los casos en que se vea una buena lucha o gran combinacion en un programa ordinario, pues estas quedarian reservadas para los grandes eventos al igual que las grandes confrontaciones, tal y como sucede en las grandes promociones gringas.
Hoy día ya se puede percibir esto, hay gente a la que le extraña que el CMLL haya ofrecido candidatas a luchas del año en un evento ordinario ¿como es posible eso? En la nueva idiosincracia cuesta trabajo entender que una lucha de súper viernes -Averno vs. Sombra o Máscara Dorada vs. Mephisto-, una lucha dominical -Volador Jr. vs. La Sombra-, o peor aún, una lucha de Martes -Virus vs. Guerrero Maya- sea mejor que la lucha que desde hace meses, y sin dar posibilidad a competencia alguna, varios medios ya asignaron como "la lucha del año" -Mesias vs. L.A. Park- Esto ya le parece inconcebible a mucha gente y es que bajo el nuevo formato ¿como es posible que hayan buenas luchas en eventos ordinarios si estas solo "deben" suceder en grandes eventos?
Esta nueva forma de ver y percibir la lucha libre afecta al CMLL por los siguientes motivos: la fortaleza del CMLL es la calidad de sus luchas, en la mente de las personas el desarrollo de la historia comienza a importar más que la lucha misma y la gente comienza a creer que las buenas luchas solo están reservadas para los grandes eventos aunado a que el más grande talón de Áquiles del CMLL es el desarrollo congruente de historias. De tal forma al CMLL le cuesta trabajo ofrecerle a la gente lo que más le interesa, historias, y aunque ofrece buenas luchas esto no le importa a la gente.
Un formato que, en el desarrollo de las rivalidades privilegia a las historias en vez de la calidad de las luchas, es un estilo que tarde o temprano terminara por volver, en cuanto al mérito técnico, irrelevantes a las funciones ordinarias. Una rivalidad calentada a base de historias, es un formato en donde no necesariamente uno tiene que ir a la arena, pues es un formato que se puede leer, algo had-doc con los tiempos que vivimos. De tal forma si uno reseña; Máscara Dorada vs. Mephisto es la lucha del año, a nadie le importa, porque eso no involucra ninguna historia y mucho menos fue bajo el marco de un "magno evento", en cambio, si se lee "un motociclista invasor", "las radiografías de su hijo", "apareció con la playera de los Perros del Mal", etc. la gente concluye "se ve que estuvo buena la función" y es que esta cambiando nuestro concepto de lo que es una buena función, no nos preguntamos si en la función esa donde se desarrollaron las historias hubieron buenas luchas, no, ya solo nos importa la historia. Para juzgar a una buena lucha se necesita verla, no basta leer a alguien decir que fue buena, porque la gente no lo cree, puede haber una función ordinaria con buenas luchas pero eso ya no le importa a nadie si durante la función no hubo una historia, en cambio, las historias se pueden leer, no requieren de la presencia de la gente en la arena, se pueden leer desde la comodidad de la casa, juzgarlas como buenas y concluir "gran función" "pasaron muchas cosas", ire al evento magno ¿y la lucha? solo reservadas para "magnos eventos"
Desde la primera parte de este post quedaba claro que existía un paralelismo entre la situación final de LLI y la situación actual del CMLL, hay demasiadas similitudes y solo falta por tocar un punto: la fuga de talento. La salida de los independientes era algo lógico, en buena medida actuán como mercenarios y no tienen arraigo hacia una empresa, ese tipo de fuga no interesa, se da por sentada, y solo restaria el reproche hacia el CMLL del porque les dieron tanta promoción. La fuga trascendental es la del propio talento, esa es la que preocupa.
Los luchadores que más han meditado y resistido salir de la empresa son los que tienen mayor arraigo con ella y por ello este talento siempre debe de ser el privilegiado, porque son los leales a la empresa. Bien, usualmente tal y como se señalo en la parte II de este comentario, deberia de haber un "intercambio" de talento de zona estelar, mismo que no se dió, por las circunstancias que ahi mismo se explicaron. El luchador estelar se puede llegar a mover, porque resiente la perdida en sus ingresos y porque busca la manera de volver a tener ese estatus económico. Entre quienes se han quedado, varios ya han vivido anteriormente epócas de vacas flacas, saben soportar el camino, meditan su salida y hacen un balance entre las oportunidades que pueden tener fuera y los beneficios de quedarse en una empresa en donde tienen un lugar ganado.
Para nadie es un secreto que otras empresas, desde hace mucho tiempo, han querido contratar talento del CMLL, y que hasta la fecha se ha negado a cambiar de aires. No se puede predecir hasta cuando dure esta situación, es una decisión estrictamente personal, pero en este renglón también hay un componente que modificó todo el panorama; la WWE. Las empresas mexicanas de lucha, en el robo de talento, por lo general se centran en estelares, desde Francisco Flores y luego Antonio Peña no se ha visto que alguien más centre sus objetivos en la captura de talento jóven, no, ahora solo se mira hacia los estelares.
La WWE, en cambio, podría centrarse en elementos estelares, siempre y cuando, tal y como no sucede ahora, los mismos se encontraran dentro del rango de elementos que a ellos les interesa contratar. La mayoría de estelares mexicanos quedan descartados por su edad, no asi los del CMLL, los cuales y dado las condiciones que existieron cuando sus actuales estelares fueron ascendidos, tenemos que la mayoría de ellos oscilan sus edades entre los 22 años hasta los 34 años de edad, es decir, se encuentran perfectamente dentro del rango que le gusta a la WWE.
De tal forma que si antes a los luchadores no les parecia atractiva la idea de irse con la competencia directa de su empresa, ahora tienen una opción mucho más atractiva, una opción en donde firmar un contrato de desarrollo con miras a convertirse en "superstars" les parece muy atractivo. WWE va a seguir buscando talento, y lo va a hacer año tras año, lo cual es muy comprometedor para el CMLL ¿porque? Porque ante un hipótetico robo de estelares actuales, el CMLL tendria que ascender a nuevos jovenes que más tarde que pronto también serían del interés de la WWE y asi sucesivamente. Quizás al final nunca serían ascendidos a una de las principales marcas, pero en el tiempo de su ausencia, el vació generado sería muy grande, más aún cuando parece que WWE busca llevarse a mas de un luchador a sus campamentos.
El luchador veterano estelar que ha vivido más de una etapa díficil, es paciente, el luchador estelar que recien había probado las mieles del éxito quiere mantener los ingresos a los que se acostumbro durante el boom y el luchador que apenas ascendio y esta cumpliendo su sueño de ser estelar, se da cuenta que llegó a donde queria llegar, pero también se da cuenta que no tiene la fama ni los ingresos que esperaba tener al llegar a esta etapa de su carrera y más aún, cuando como a menudo sucede con los luchadores, le apostaron todo a la lucha libre y comienzan a preguntarse que es lo que quieren y en donde quieren hacerlo.
En el caso de los elementos de medio cartel los hay de dos tipos; aquellos que por su edad ya no son candidateables a estelares y aquellos que son muy jóvenes. Los primeros, que anteriormente no eran objeto de fuga de talento, ahora creen ver un nicho en aquellas promociones en donde hasta Tony Rivera es estelar, y los otros, como ya lo dije antes, también cumplen los requisitos que busca la WWE en sus nuevos talentos.
En el caso de los preliminares la situación es parecida a los elementos de medio cartel y pues también resalta el hecho de que aunque usualmente no eran el objeto del deseo de otros promotores, ahora si lo son y claro que también ellos cumplen el pérfil que busca la WWE. ¿qué nos dice todo esto? Pues que hay una situación muy complicada, no solo es el hecho de que por vez primera hay o parece haber, nichos para todos los niveles de luchador, y no solo eso, sino que hay un escenario en donde a WWE le pudiera interesar el plan a, el b, el c y hasta el d del CMLL, es decir, el relevo inmediato de la estrella saliente también tarde o temprano podría recibir una oferta lo cual llevaria al robo continuo de talento y a la imposibilidad de consolidar estrellas. Lo he denunciado en otras ocasiones pero parece que a nadie le importa que la lucha libre se este quedando sin relevo generacional y que solo se este redundado en los mismos luchadores de siempre que no quieren ceder la estafeta a las nuevas generacion, este grupo de luchadores que han detenido el ciclo en donde el veterano le hace la labor al jóven y asi hasta la eternidad.
En conclusión existe un escenario muy complicado, de mucho riesgo, un aparente escenario de perder-perder, un paralelismo con LLI en unas zonas más atenuado y en otras más agravado -fuga de talento-. un escenario donde los errores se potencializan, los aciertos se minimizan y en donde el gusto por el público va hacia otra dirección. Tal parece que se ha iniciado un ciclo irreversible, en la vida hay reglas que se repiten una y otra vez, y existe la impresión de que el CMLL ha entrado en ese camino y con el, la lucha libre misma. Todo parece indicar hacia una sola dirección pero también la vida nos ha enseñado que existen las excepciones a cualquier regla.
El CMLL pago muy caro el no haber promovido a los luchadores de casa, y en lugar de ello, haber privilegiado a elementos independientes y extranjeros con poco arraigo en la empresa. Hay una razón muy poderosa para que el "local boy", y el estilo de la empresa que monta la función, sea el predominante, el que se imponga ante los elementos y estilos foraneos, pero en aquel momento el CMLL no lo entendio asi y vieron únicamente al factor taquilla, sin darse cuenta que estaban dedicando semanas de promoción a foraneos en lugar de apuntalar la casa propia -quienes habian sido los que a final de cuentas generaron el boom, no los independientes-.
Las consecuencias de lo anterior fueron que surgieron acusaciones acerca de que había bajado el nivel de exigencia de la empresa al dar cabida a luchadores que iban desde L.A. Park hasta Grond XXX, y que el estilo de lucha se había relajado en pro de uno lleno de clichés y poses. No paso mucho tiempo y comenzo la crisis de la empresa, tanto en audiencias como en estilo, los foraneos, un vez que vieron que su popularidad iba en declive, huyeron dejando a la empresa en franca decadencia y llevandose consigo lo que aun les quedaba de estatus de "estrellas", mientras que los coliseinos padecian de que el problema se había quedado en casa y es que ahora existia la percepción de que quienes se quedaron, a pesar de ser buenos prospectos, eran elementos de medio cartel, escalones y/o aliados de segunda categoria de los foraneos.
El CMLL no hizo lo necesario para admistrar su boom, el éxito de sus estrellas, y mucho menos preparar el ascenso de nuevos coliseinos. Era fundamental promover a los luchadores de casa y darle a los luchadores independientes únicamente el rol de personajes eventuales que les corresponde y no el de las más grandes estrellas, haber hecho las cosas bien, hubiera dado tiempo para, tal vez, llegar al punto de que Volador Jr. fuera un némesis creible de Místico, ver a La Sombra distanciandose del estilo del luchador aereo convencional y ver a Máscara Dorada como la perfección de ese estilo. Tarde o temprano la empresa iba a perder el liderazgo, pues es un proceso natural, pero debido a las politicas que asumió la empresa, se acelero dicho declive y sin que existiera un relevo generacional creible.
La situación de mala imágen de la empresa, a veces justificada, pero la mayoría de veces irracional, potencializa esta situación, pues si bien es cierto en aquel entonces el elenco que se quedó en la empresa era percibido tal y como aqui se ha descrito, eso era debido a que la empresa asi los había promovido, pero, desde entonces y hasta la fecha cualquier luchador de la empresa es tildado de "bulto", "recomendado", "luchador sin talento", "estrella a la fuerza", etc., o bien, se utiliza contra ellos las mismas críticas de hace dos años, aún y cuando las razones que dieron origen a dichas críticas, ya para este momento hayan desaparecido.
Asi las cosas actualmente existe un mayoritario porcentaje de aficionados y un sector de la prensa que nunca va a reconocer que en el CMLL hay buenos luchadores. Los aficionados y prensa pueden ponerle miles de calificativos negativos al elenco actual del CMLL, y estos calificativos solo van a desaparecer "por arte de magia" cuando esos mismos luchadores, por el motivo que fuera, salgan de la empresa y pasen entonces de ser "recomendados sin talento, estrellitas y luchadores que nos quieren imponer" a "grandes luchadores, con talento desperdiciado cuya partida es una gran perdida para el CMLL y que ahora, fuera de el, van a demostrar su enorme talento" Este hecho devela un doble criterio, impide que exista un analisis objetivo hacia los luchadores y lanzamientos del CMLL debido a que estos son juzgados con una irracional critica de "machote". Lo anterior sucede desde el repudiado Mistico y el amado Sin Cara hasta el nepotista Astro Boy y el talentoso Arghos, sucede a todos los niveles, e incluso, un ejemplo reciente sería el caso de un luchador previamente programado al cual se le asigna un nuevo personaje para relanzarlo, hecho que genera reacciones opuestas dependiendo de quien hace el lanzamiento; si lo hace Triple A -Drago- es bueno pero si lo hace el CMLL Titán y Tritón- es malo.
Poco a poco va quedando más clara la conjunción de elementos que hacen que la empresa se encuentre en una situación complicada; errores de promoción, imágen negativa hacia la empresa y sus luchadores, existencia de un doble criterio, una campaña publicitaria respaldada por medios y otras promociones en contra del estilo de lucha que promueve el CMLL, la existencia de un mercado más grande y exactamente opuesto a lo que promueve el CMLL y en consecuencia, la imposición de un nuevo formato de lucha. Todos esos problemas en lo individual ya son razones más que suficientes para meditar, la conjunción de todos ellos hace muy compleja la situación y la presencia y éxito de la WWE termina por potencializar todos estos males.
He dicho que WWE trajo consigo una propuesta muy exitosa, una fórmula con una diferente idiosincracia que le ha gustado mucho a los mexicanos, y que a nivel de promoción, ha revivido en la mente de los promotores, la idea de que modificando el formato de lucha, se conseguirán buenos resultados, al grado de que ahora ese formato es el dominante en México.
Las voces a favor de la extinción del formato tradicional son muchas, y eso afectamente directamente al CMLL, más aún cuando empieza a verse un daño colateral en la manera en que vemos y percibimos la lucha libre, por ejemplo, los grandes eventos y las funciones ordinarias. Anteriormente los aficionados podiamos esperar una buena lucha, o una buena combinación, en cualquier día de la semana, de hecho, varias de las luchas que en el pasado fueron conocidas como "la mejor del año" sucedieron en eventos ordinarios y no en algo parecido a lo que ahora conocemos como "grandes eventos" El anterior formato permitia que si bien es cierto existian carteles de clase "A", "B" o "C" también pudiera darse, en cualquiera de ellos, una buena lucha y esto daba la oportunidad a los aficionados de acudir a cualquiera de estas funciones con la esperanza de ver una buena lucha ¿y porque no? la lucha del año.
En el nuevo formato no sucede lo anterior, en el nuevo formato se cree que una función ordinaria es solo la vitrina para desarrollar una historia, importando poco o muy poco, si hubo o no una buena lucha, eso es lo de menos, lo que importa ahora es el desarrollo de la historia. Estamos llegando a un punto en donde tal y como sucede en las grandes empresas de los E.U., en el futuro sean muy raros los casos en que se vea una buena lucha o gran combinacion en un programa ordinario, pues estas quedarian reservadas para los grandes eventos al igual que las grandes confrontaciones, tal y como sucede en las grandes promociones gringas.
Hoy día ya se puede percibir esto, hay gente a la que le extraña que el CMLL haya ofrecido candidatas a luchas del año en un evento ordinario ¿como es posible eso? En la nueva idiosincracia cuesta trabajo entender que una lucha de súper viernes -Averno vs. Sombra o Máscara Dorada vs. Mephisto-, una lucha dominical -Volador Jr. vs. La Sombra-, o peor aún, una lucha de Martes -Virus vs. Guerrero Maya- sea mejor que la lucha que desde hace meses, y sin dar posibilidad a competencia alguna, varios medios ya asignaron como "la lucha del año" -Mesias vs. L.A. Park- Esto ya le parece inconcebible a mucha gente y es que bajo el nuevo formato ¿como es posible que hayan buenas luchas en eventos ordinarios si estas solo "deben" suceder en grandes eventos?
Esta nueva forma de ver y percibir la lucha libre afecta al CMLL por los siguientes motivos: la fortaleza del CMLL es la calidad de sus luchas, en la mente de las personas el desarrollo de la historia comienza a importar más que la lucha misma y la gente comienza a creer que las buenas luchas solo están reservadas para los grandes eventos aunado a que el más grande talón de Áquiles del CMLL es el desarrollo congruente de historias. De tal forma al CMLL le cuesta trabajo ofrecerle a la gente lo que más le interesa, historias, y aunque ofrece buenas luchas esto no le importa a la gente.
Un formato que, en el desarrollo de las rivalidades privilegia a las historias en vez de la calidad de las luchas, es un estilo que tarde o temprano terminara por volver, en cuanto al mérito técnico, irrelevantes a las funciones ordinarias. Una rivalidad calentada a base de historias, es un formato en donde no necesariamente uno tiene que ir a la arena, pues es un formato que se puede leer, algo had-doc con los tiempos que vivimos. De tal forma si uno reseña; Máscara Dorada vs. Mephisto es la lucha del año, a nadie le importa, porque eso no involucra ninguna historia y mucho menos fue bajo el marco de un "magno evento", en cambio, si se lee "un motociclista invasor", "las radiografías de su hijo", "apareció con la playera de los Perros del Mal", etc. la gente concluye "se ve que estuvo buena la función" y es que esta cambiando nuestro concepto de lo que es una buena función, no nos preguntamos si en la función esa donde se desarrollaron las historias hubieron buenas luchas, no, ya solo nos importa la historia. Para juzgar a una buena lucha se necesita verla, no basta leer a alguien decir que fue buena, porque la gente no lo cree, puede haber una función ordinaria con buenas luchas pero eso ya no le importa a nadie si durante la función no hubo una historia, en cambio, las historias se pueden leer, no requieren de la presencia de la gente en la arena, se pueden leer desde la comodidad de la casa, juzgarlas como buenas y concluir "gran función" "pasaron muchas cosas", ire al evento magno ¿y la lucha? solo reservadas para "magnos eventos"
Desde la primera parte de este post quedaba claro que existía un paralelismo entre la situación final de LLI y la situación actual del CMLL, hay demasiadas similitudes y solo falta por tocar un punto: la fuga de talento. La salida de los independientes era algo lógico, en buena medida actuán como mercenarios y no tienen arraigo hacia una empresa, ese tipo de fuga no interesa, se da por sentada, y solo restaria el reproche hacia el CMLL del porque les dieron tanta promoción. La fuga trascendental es la del propio talento, esa es la que preocupa.
Los luchadores que más han meditado y resistido salir de la empresa son los que tienen mayor arraigo con ella y por ello este talento siempre debe de ser el privilegiado, porque son los leales a la empresa. Bien, usualmente tal y como se señalo en la parte II de este comentario, deberia de haber un "intercambio" de talento de zona estelar, mismo que no se dió, por las circunstancias que ahi mismo se explicaron. El luchador estelar se puede llegar a mover, porque resiente la perdida en sus ingresos y porque busca la manera de volver a tener ese estatus económico. Entre quienes se han quedado, varios ya han vivido anteriormente epócas de vacas flacas, saben soportar el camino, meditan su salida y hacen un balance entre las oportunidades que pueden tener fuera y los beneficios de quedarse en una empresa en donde tienen un lugar ganado.
Para nadie es un secreto que otras empresas, desde hace mucho tiempo, han querido contratar talento del CMLL, y que hasta la fecha se ha negado a cambiar de aires. No se puede predecir hasta cuando dure esta situación, es una decisión estrictamente personal, pero en este renglón también hay un componente que modificó todo el panorama; la WWE. Las empresas mexicanas de lucha, en el robo de talento, por lo general se centran en estelares, desde Francisco Flores y luego Antonio Peña no se ha visto que alguien más centre sus objetivos en la captura de talento jóven, no, ahora solo se mira hacia los estelares.
La WWE, en cambio, podría centrarse en elementos estelares, siempre y cuando, tal y como no sucede ahora, los mismos se encontraran dentro del rango de elementos que a ellos les interesa contratar. La mayoría de estelares mexicanos quedan descartados por su edad, no asi los del CMLL, los cuales y dado las condiciones que existieron cuando sus actuales estelares fueron ascendidos, tenemos que la mayoría de ellos oscilan sus edades entre los 22 años hasta los 34 años de edad, es decir, se encuentran perfectamente dentro del rango que le gusta a la WWE.
De tal forma que si antes a los luchadores no les parecia atractiva la idea de irse con la competencia directa de su empresa, ahora tienen una opción mucho más atractiva, una opción en donde firmar un contrato de desarrollo con miras a convertirse en "superstars" les parece muy atractivo. WWE va a seguir buscando talento, y lo va a hacer año tras año, lo cual es muy comprometedor para el CMLL ¿porque? Porque ante un hipótetico robo de estelares actuales, el CMLL tendria que ascender a nuevos jovenes que más tarde que pronto también serían del interés de la WWE y asi sucesivamente. Quizás al final nunca serían ascendidos a una de las principales marcas, pero en el tiempo de su ausencia, el vació generado sería muy grande, más aún cuando parece que WWE busca llevarse a mas de un luchador a sus campamentos.
El luchador veterano estelar que ha vivido más de una etapa díficil, es paciente, el luchador estelar que recien había probado las mieles del éxito quiere mantener los ingresos a los que se acostumbro durante el boom y el luchador que apenas ascendio y esta cumpliendo su sueño de ser estelar, se da cuenta que llegó a donde queria llegar, pero también se da cuenta que no tiene la fama ni los ingresos que esperaba tener al llegar a esta etapa de su carrera y más aún, cuando como a menudo sucede con los luchadores, le apostaron todo a la lucha libre y comienzan a preguntarse que es lo que quieren y en donde quieren hacerlo.
En el caso de los elementos de medio cartel los hay de dos tipos; aquellos que por su edad ya no son candidateables a estelares y aquellos que son muy jóvenes. Los primeros, que anteriormente no eran objeto de fuga de talento, ahora creen ver un nicho en aquellas promociones en donde hasta Tony Rivera es estelar, y los otros, como ya lo dije antes, también cumplen los requisitos que busca la WWE en sus nuevos talentos.
En el caso de los preliminares la situación es parecida a los elementos de medio cartel y pues también resalta el hecho de que aunque usualmente no eran el objeto del deseo de otros promotores, ahora si lo son y claro que también ellos cumplen el pérfil que busca la WWE. ¿qué nos dice todo esto? Pues que hay una situación muy complicada, no solo es el hecho de que por vez primera hay o parece haber, nichos para todos los niveles de luchador, y no solo eso, sino que hay un escenario en donde a WWE le pudiera interesar el plan a, el b, el c y hasta el d del CMLL, es decir, el relevo inmediato de la estrella saliente también tarde o temprano podría recibir una oferta lo cual llevaria al robo continuo de talento y a la imposibilidad de consolidar estrellas. Lo he denunciado en otras ocasiones pero parece que a nadie le importa que la lucha libre se este quedando sin relevo generacional y que solo se este redundado en los mismos luchadores de siempre que no quieren ceder la estafeta a las nuevas generacion, este grupo de luchadores que han detenido el ciclo en donde el veterano le hace la labor al jóven y asi hasta la eternidad.
En conclusión existe un escenario muy complicado, de mucho riesgo, un aparente escenario de perder-perder, un paralelismo con LLI en unas zonas más atenuado y en otras más agravado -fuga de talento-. un escenario donde los errores se potencializan, los aciertos se minimizan y en donde el gusto por el público va hacia otra dirección. Tal parece que se ha iniciado un ciclo irreversible, en la vida hay reglas que se repiten una y otra vez, y existe la impresión de que el CMLL ha entrado en ese camino y con el, la lucha libre misma. Todo parece indicar hacia una sola dirección pero también la vida nos ha enseñado que existen las excepciones a cualquier regla.
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